Mazzy Star: La resurrección de una estrella

Mazzy Star

Hay artistas y bandas que brillan por la habilidad con la que se reinventar años después de sus tiempos de oro. Pero también hay quienes demuestran su genialidad suspendiendo su estilo en el tiempo y no abandonando su sonido y su ruido. Eso ha hecho Mazzy Star.

Algo ocultan los guarismos de este año, que ha provocado el retorno a la escena musical de bandas del rock independiente norteamericano de los noventa (y una que otra de la década anterior), ante la genuina y agradecida sorpresa de muchos de nosotros. Podemos contar entre ellos a Dinosaur Jr., los venerados Superchunk, e incluso Pixies también ha lanzado material inédito.

Para 1996, Among My Swan significaba el canto de cisne de una propuesta excelsa en misterio y tristeza acústica, desatada por la inconfundible voz de Hope Sandoval y el certero acompañamiento de David Roback. Seasons Of Your Day comienza exactamente en donde acabó aquella travesía hace 17 años. Grabado entre Noruega, Londres y California, su sonido se muestra como un desafío a la paciencia de quien lo escucha. Para los fans de sus anteriores (y recomendables) entregas, el gozo está garantizado. El resto, imagínense cómo sonaría Beach House con pedal steel.

Contemplativo y ensoñador, SOYD se entiende como una continuación desnuda, mucho más descarnada que su predecesor; si bien es cierto que el grupo ha confesado jamás haber abandonado la costumbre de hacer música juntos, parece como si la banda solo hubiera dejado pasar un par de años entre un disco y otro. La atmósfera lánguida permanece en la decena de tracks del disco, y hace de su escucha una experiencia brumosa, entre el psych-folk y su peculiar forma de aproximarse al dream-pop. El inicio con “In The Kingdom”, canción de la que cualquier organista de iglesia se sentiría orgulloso, es un gran preludio de la intensidad con la que se desgranará la placa. “California” es el otro gran tema de Seasons…, en el que la bella Hope se deshace en melancolía por ese lugar tan anhelado al cual desea regresar inmediatamente: “I think I’m going back to California / Summer distant and / It’s all far away / It’s all far / It’s all far, far away…“.

A medida que avanza el disco, se va encumbrando su carácter acústico. Algunos tracks te mantienen en vilo empleando únicamente guitarra y pandereta, mientras la voz con chorus de Sandoval se eleva aterciopelada entre la delicadeza de los acordes de Roback, quien no tiene ningún reparo en hacer uso del slide en la gran mayoría de canciones (“Flying Low” es la muestra ideal), e incluso haciendo gala de colaboraciones notables como la del reconocido guitarrista folk Bert Jansch en el tema “Spoon”, y el baterista Colm Ó Cíosóig, fundador de My Bloody Valentine, quien también fuera socio de Sandoval en sus Warm Inventions.

Finalmente, Seasons… cierra con la magistral “Lay Me Down”: siete minutos de blues en los que la banda se torna un poquito más agresiva que de costumbre, para completar un disco que los devuelve íntegros, con el sonido que su fanatizada extrañó durante estas casi dos décadas de ausencia. No serán pocos los que señalen que Hope Sandoval y los suyos no tienen absolutamente nada nuevo que ofrecer. Tienen razón. Pero es precisamente ese sonido, firme e invariable, lo que atrae irresistiblemente a esta nueva entrega de Mazzy Star. Bienvenidos otra vez.

(Escrito originalmente en la columna Maldito Ruido de la revista Velaverde, número 33).

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